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EL AMOLADOR
¿Quién no recuerda la tonada y el pregón del amolador de su infancia en Caracas a cualquier hora del día se oye a lo lejos esa tonada típica y alegre seguida del pregón “El amolador… Tijeras, cuchillos, corta-cutículas….El amolador….” Y regreso a la tonada, hacia arriba y hacia abajo en la escala musical de su pequeña armónica.
El amolador es otro de los personajes típicos de la ciudad, que va de calle en calle anunciando su llegada para que las amas de casa preparen todos los implementos que requieren ser amolados.
Conversamos con Jesús Alvarado, joven que tiene ocho meses en esta profesión. Es oriundo del Estado Aragua, de San Mateo para ser más exactos, y viene a la capital todos los días.
El oficio le viene de familia pues ya su abuelo, tíos y primos lo ejercían. Se viene a ejercerlo en Caracas porque en San Mateo ya son muchos, unos cuarenta y nueve. Se mueve por las urbanizaciones del este de la ciudad y las estaciones de metro cercanas a viviendas.
De todos los implementos que le entregan, lo que más le gusta amolar son las tijeras. Lo que más le entregan para amolar son cuchillos y lo que menos le entregan son los corta-cutículas. Sin embargo, él hace de muy buen grado su trabajo con todo tipo de instrumentos filosos; cuchillos, tijeras, machetes, tijeras de jardín y corta-cutículas. Aún cuando trabaja toda la semana, los mejores días son los sábados y domingos, pues las amas de casa que trabajan en la calle se encuentran en su hogar.
Y lo que más le gusta es que trabaja por su cuenta, sin jefe y sin tener que rendirle cuentas a nadie.
La próxima vez que escuches la tonada y el pregón del amolador, disfrútalo, pues cada día hay menos amoladores… este personaje típico de Caracas se ha convertido en otra especie en extinción…
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